Los casos de empleo habitualmente proceden como demandas colectivas. Los demandantes y sus abogados buscan representar a un gran número de empleados para corregir errores legales comunes y obtener daños y perjuicios del fondo común. Los empleadores y sus abogados impugnan reflexivamente la certificación colectiva o buscan descertificar los casos de demanda colectiva después de que se concede la certificación.
Pero la descertificación tiene sus riesgos. Si un gran número de demandantes están dispuestos a proceder como demandas individuales, la descertificación puede privar al empleador de los beneficios de una resolución colectiva. Las demandas individuales, por demandante, pueden ser mucho más costosas y prolongadas. Además, los empleadores pueden ser responsables de pagar la totalidad de los honorarios y costos de los procedimientos de arbitraje. Una lucha enérgica puede convertirse en el clásico escenario de "cuidado con lo que deseas", donde el empleador logra descertificar una demanda colectiva y luego se enfrenta a cientos de casos individuales, cada uno exigiendo daños y perjuicios significativos y requiriendo mucho tiempo y dinero de abogados. Un artículo reciente en el Los Angeles Daily Journal subraya este punto.
